Según su memoria anual presentada, el grupo HM Hospitales incrementó su facturación durante el 2010 hasta los 174,53 millones de euros, un 5,17% más que en el ejercicio 2009. En lo que concierne al EBITDA ha pasado de 21,3 millones en 2009 a 27,3 en 2010. Este incremento obedece fundamentalmente a la consolidación de la fase de inversiones realizadas a lo largo del ciclo 2004-2008 donde se invirtieron cerca de 140 millones de euros en la construcción de los hospitales universitarios Torrelodones (2004) y Sanchinarro (2007), junto a sus policlínicos, y del Centro Integral Oncológico Clara Campal (2007).
El sector farmaceutico se enfrenta a un escenario negativo sin precedentes. El gobierno no sólo está retrasando los pagos de medicamentos (por ejemplo en Castilla La Mancha) sino que con los recortes del 19 de Agosto y el del ejercicio pasado se pretende reducir el déficit que sufren actualmente las arcas públicas.
Las medidas adoptadas se basan en la prescripción por principio activo, en lugar de por la marca del medicamento. Además se priorizan la recetas de fármacos de menor coste y se pretende reducir un 15% el precio de las medicinas que no tengan un genérico en el mercado.
La aprobación de estas medidas golpea con fuerza a un sector que el año pasado ya vio reducida su facturación en casi 5.000 millones de euros, lo que supone un 30% de sus ingresos.
La falta de estabilidad legislativa en España impide que las multinacionales aseguren inversiones en sus filiales. Las consecuencias han empezado ya a notarse, algunos laboratorios han mostrado su intención de abandonar España. Uno de los grandes, Sanofi Aventis vendió su planta de Madrid el pasado mes de enero. El sector farmaceutico empieza a no ser tan rentable.
El gobierno ha aprobado otro paquete de medidas para garantizar la calidad y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), que permitirán un ahorro de 2.400 millones de euros al año y entre las que se encuentran la obligación de recetar los medicamentos por principio activo y no por marca comercial. Con estas medidas de austeridad, el Ejecutivo prevé una ahorro de 167 millones para los ciudadanos. A partir de esta prescripción, se dispensará en las farmacias el medicamento o producto sanitario más barato.
Llegados a este punto habría que valorar si no sería más efectivo fomentar políticas de uso más racional de los medicamentos. Lo que está claro es que la industria farmaceutica con este tipo de medidas, dedicará menos recursos hacia la innovación.
La colaboración entre el sector público y el privado de la Sanidad siempre ha existido, de una u otra forma y con mayor o menor grado de desarrollo. Un ejemplo de ello son los conciertos que se establecen desde hace muchos años para descongestionar el sistema público a través de listas de espera (médicas o quirúrgicas) o pruebas diagnósticas entre otras. Otro ejemplo son los conciertos con mutualidades de funcionarios públicos (Muface, Mugeju e Isfas).
Posteriormente, esa colaboración se ha visto reforzada por otros modelos como el PFI (Private Financial Initiative) o el PPP (Public Private Partnerships) mediante los cuales el sector privado gestiona los servicios sanitarios de un hospital público (limpieza, mantenimiento, etc), además de estos, los sanitarios, o todo lo anterior incluida el área de Atención Primaria. En este último caso se realiza a través de un pago capitativo y su máximo exponente radica en la Comunidad Valenciana y en la de Madrid, con clara tendencia a progresar.
Aunque fórmulas de colaboración o gestión privada en la sanidad pública existen en la mayoría de la comunidades autónomas, al margen del partido político que gobierna, existe una clara dicotomía en cuanto la iniciativa privada pretende introducirse en la gestión integral hospitalaria. Los de un partido son claros partidarios del modelo mientras que otros son claros detractores. Esta situación contrasta con la postura tomada por los partidos socialdemócratas de los países nórdicos y Reino Unido, que fueron los pioneros en introducir en Europa los modelos de colaboración público-privado. Lo que demostraría que mientras en Europa la colaboración entre el sector público y el privado en la Sanidad se rige por criterios de calidad y eficiencia, en España aún predomina la vertiente ideológica.
Cataluña ya ha comenzado a tomar medidas de ajuste en materia de sanidad pública. La Conselleria de Salud pretende reducir el gasto entre un 8% y un 10% y esto se va a fundamentar en mejoras de la eficiencia, descenso de la actividad y ajustes de plantilla.
En cuanto a eficiencia, se propondrán plantes de ajuste para reducir el consumo de determinados productos o servicios como suministros, mayor utilización de genéricos o la intensificación de negociaciones para mejorar el precio de compra o buscar otras alternativas igualmente seguras, efectivas y más económicas. Por otro lado, algunos avances en tratamientos de enfermedades graves tienen, hoy por hoy, un índice de coste-efectividad no muy favorable con lo que se obtiene un beneficio escaso en relación al coste extra que hay que pagar. Un tema delicado donde sería necesario un acuerdo marco previo en ámbito nacional donde se limitara el uso de determinados fármacos a determinadas personas en casos especiales. Lo que no sería aceptable sería discriminaciones geográficas o de cualquier otro tipo en un sistema sanitario como el español.
En lo que concierne a actividad, se reducirá a priori la aquella actividad no urgente y que no compromete la vida del paciente. Es decir, menos cataratas, prótesis de cadera o de rodilla con lo que la listas de espera se harán mas grandes.Un hecho que provocará una oportunidad para la sanidad privada (mayor colaboración con la pública) o un empeoramiento de la calidad de vida de muchos ciudadanos. También veremos menos actividad extra de tardes (la que aligera la listas de espera) y como consecuencia de esta reducción, un aumento de la presión en Urgencias.
Por último, el personal. Los centros intentarán preservar la integridad de la plantilla fija, con lo que todo el personal temporal continuará engrosando las listas de desempleo.
Esto y mucho más es lo que estamos empezando o empezaremos a ver en casi todas las comunidades autónomas.