31 julio 2011

Crisis y sanidad pública

Cataluña ya ha comenzado a tomar medidas de ajuste en materia de sanidad pública. La Conselleria de Salud pretende reducir el gasto entre un 8% y un 10% y esto se va a fundamentar en mejoras de la eficiencia, descenso de la actividad y ajustes de plantilla.


En cuanto a eficiencia, se propondrán plantes de ajuste para reducir el consumo de determinados productos o servicios como suministros, mayor utilización de genéricos o la intensificación de negociaciones para mejorar el precio de compra o buscar otras alternativas igualmente seguras, efectivas y más económicas. Por otro lado, algunos avances en tratamientos de enfermedades graves tienen, hoy por hoy, un índice de coste-efectividad no muy favorable con lo que se obtiene un beneficio escaso en relación al coste extra que hay que pagar. Un tema delicado donde sería necesario un acuerdo marco previo en ámbito nacional donde se limitara el uso de determinados fármacos a determinadas personas en casos especiales. Lo que no sería aceptable sería discriminaciones geográficas o de cualquier otro tipo en un sistema sanitario como el español.


En lo que concierne a actividad, se reducirá a priori la aquella actividad no urgente y que no compromete la vida del paciente. Es decir, menos cataratas, prótesis de cadera o de rodilla con lo que la listas de espera se harán mas grandes. Un hecho que provocará una oportunidad para la sanidad privada (mayor colaboración con la pública) o un empeoramiento de la calidad de vida de muchos ciudadanos. También veremos menos actividad extra de tardes (la que aligera la listas de espera) y como consecuencia de esta reducción, un aumento de la presión en Urgencias.


Por último, el personal. Los centros intentarán preservar la integridad de la plantilla fija, con lo que todo el personal temporal continuará engrosando las listas de desempleo.

Esto y mucho más es lo que estamos empezando o empezaremos a ver en casi todas las comunidades autónomas.