28 agosto 2011

El reto de las farmacéuticas

El sector farmaceutico se enfrenta a un escenario negativo sin precedentes. El gobierno no sólo está retrasando los pagos de medicamentos (por ejemplo en Castilla La Mancha) sino que con los recortes del 19 de Agosto y el del ejercicio pasado se pretende reducir el déficit que sufren actualmente las arcas públicas.

Las medidas adoptadas se basan en la prescripción por principio activo, en lugar de por la marca del medicamento. Además se priorizan la recetas de fármacos de menor coste y se pretende reducir un 15% el precio de las medicinas que no tengan un genérico en el mercado.

La aprobación de estas medidas golpea con fuerza a un sector que el año pasado ya vio reducida su facturación en casi 5.000 millones de euros, lo que supone un 30% de sus ingresos.

La falta de estabilidad legislativa en España impide que las multinacionales aseguren inversiones en sus filiales. Las consecuencias han empezado ya a notarse, algunos laboratorios han mostrado su intención de abandonar España. Uno de los grandes, Sanofi Aventis vendió su planta de Madrid el pasado mes de enero. El sector farmaceutico empieza a no ser tan rentable.

21 agosto 2011

Menos Gasto Farmaceutico

El gobierno ha aprobado otro paquete de medidas para garantizar la calidad y sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud (SNS), que permitirán un ahorro de 2.400 millones de euros al año y entre las que se encuentran la obligación de recetar los medicamentos por principio activo y no por marca comercial. Con estas medidas de austeridad, el Ejecutivo prevé una ahorro de 167 millones para los ciudadanos. A partir de esta prescripción, se dispensará en las farmacias el medicamento o producto sanitario más barato.

Llegados a este punto habría que valorar si no sería más efectivo fomentar políticas de uso más racional de los medicamentos. Lo que está claro es que la industria farmaceutica con este tipo de medidas, dedicará menos recursos hacia la innovación.

20 agosto 2011

Colaboración Público-Privada

La colaboración entre el sector público y el privado de la Sanidad siempre ha existido, de una u otra forma y con mayor o menor grado de desarrollo. Un ejemplo de ello son los conciertos que se establecen desde hace muchos años para descongestionar el sistema público a través de listas de espera (médicas o quirúrgicas) o pruebas diagnósticas entre otras. Otro ejemplo son los conciertos con mutualidades de funcionarios públicos (Muface, Mugeju e Isfas).

Posteriormente, esa colaboración se ha visto reforzada por otros modelos como el PFI (Private Financial Initiative) o el PPP (Public Private Partnerships) mediante los cuales el sector privado gestiona los servicios sanitarios de un hospital público (limpieza, mantenimiento, etc), además de estos, los sanitarios, o todo lo anterior incluida el área de Atención Primaria. En este último caso se realiza a través de un pago capitativo y su máximo exponente radica en la Comunidad Valenciana y en la de Madrid, con clara tendencia a progresar.

Aunque fórmulas de colaboración o gestión privada en la sanidad pública existen en la mayoría de la comunidades autónomas, al margen del partido político que gobierna, existe una clara dicotomía en cuanto la iniciativa privada pretende introducirse en la gestión integral hospitalaria. Los de un partido son claros partidarios del modelo mientras que otros son claros detractores. Esta situación contrasta con la postura tomada por los partidos socialdemócratas de los países nórdicos y Reino Unido, que fueron los pioneros en introducir en Europa los modelos de colaboración público-privado. Lo que demostraría que mientras en Europa la colaboración entre el sector público y el privado en la Sanidad se rige por criterios de calidad y eficiencia, en España aún predomina la vertiente ideológica.